fbpx

Conociendo la Prensa Francesa

Hay tantas opciones y métodos diferentes para preparar café hoy que cuesta decidir cómo hacerlo, cada método merece ser conocido y probado hasta dar con el preferido, entre estos esta la Prensa Francesa, un método de preparación que sigue siendo el elegido por muchos y, aunque podría parecer fácil, requiere de práctica para obtener una deliciosa infusión.

Prensa francesa, de émbolo o cafetera francesa, son los diferentes nombres que se le ha dado a lo largo del tiempo a este pequeño y vistoso artefacto que logra extraer del grano molido una deliciosa taza de café.

Si se revisa la historia, desde el año 1852 se comenzó a trabajar en una máquina que permitiera preparar café, pero el modelo y diseño que se conoce hoy se le atribuye a Faliero Bondarini, un suizo que radicado en Francia patento la prensa francesa en el año 1958, llamándola en ese momento chambord, cambiando cuando se comenzó a distribuir a cafetera francesa por el lugar de origen.

Y es que este maravilloso artilugio no pasa de moda, con él se prepara el café a través de la inmersión completa, filtrando a través de una malla metálica, que garantiza una extracción con mucho cuerpo y un incremento en la textura debido a que la mayoría de los aceites quedan al final del proceso.

Lo más importante, además de contar con la prensa francesa, es ocupar las cantidades adecuadas de café y agua, para una prensa de 3 tazas o 12 onzas se debe ocupar 30 gramos de café equivalentes a 3 cucharadas en 360 mililitros de agua; en cuanto a la temperatura del agua, es importante incorporarla cuando esté alcanzando su punto de ebullición, entre los 86 y 90 grados centígrados, se deja reposar entre 4 y 6 minutos y haciendo movimientos de presión se sirve en la taza.

Sin embargo, será con la práctica de ensayo y error, además del gusto personal, que se irá consiguiendo el punto exacto del café perfecto.

× Hola!, te podemos ayudar?